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MADRID. El sobrecalentamiento de una freidora en la cocina de una guardería de Getafe provocó un pequeño incendio, pero un tremendo susto en las familias de los 53 pequeños presentes, que fueron desalojados por precaución.
Algunos de los pequeños, de 0 a 3 años, también se asustaron, aunque otros muchos se lo tomaron como un juego, según explicaron fuentes municipales y la propia propietaria de la guardería, Araceli Gallego. A las dos horas, con el fuego apagado y el humo disipado, los niños pudieron volver al centro.
«Ha sido un tremendo susto», resumía el concejal de Seguridad de Getafe, David Lucas. Todo comenzó en torno a las 9.30 horas, cuando en la cocina de la guardería privada Heidi Garabatos, en el barrio del Sector III, se sobrecalentó una freidora de cinco litros de aceite. «Había llamas en la cocina», explicó un testigo, que indicó que hasta allí se desplazaron dos unidades de Bomberos y cinco de Emergencias del Summa. Afortunadamente, todo se quedó en un susto.
«Lo apagaron los propios trabajadores, pero el aviso nos hizo movilizar a todo ese equipo, aunque al final no llegaron todos al saber que estaba controlado», añadieron fuentes de Emergencias 112.
La Policía local, además, llegó antes que nadie: sus instalaciones se encuentran junto a la guardería, así que todos los agentes que se encontraban allí echaron una mano para evacuar a los niños: había mucho humo, así que decidieron desalojar a los preescolares por precaución.
Cargando uno a uno, los policías trasladaron a los atónitos niños (algunos asustados, otros divertidos) a su cercano gimnasio, convertido de pronto en improvisada guardería. «Se habilitaron colchonetas y fueron entretenidos por los agentes, hasta la llegada de los padres que acudieron a recoger a sus hijos», apuntó el concejal de Seguridad.
«Cuando llegaron los bomberos el fuego ya estaba apagado, pero una dotación se cercioró de que todo estaba en orden e indicó a los trabajadores cómo debían actuar en otra ocasión», explica Emergencias.
El incendio destruyó la cocina pero no causó daños al resto del edificio, y no hubo que lamentar heridos. «Sólo la responsable de la cocina tuvo que ser atendida por inhalación de humo, pero sin trascendencia para su salud», apuntó a Efe el responsable de Seguridad.
En torno a mediodía los niños pudieron volver a la guardería, aunque algunos padres prefirieron llevárselos a casa desde el gimnasio. «Todos los niños se encuentran bien, aunque estaban asustados un poco», resumió David Lucas.
fuente: abc.es |