El incendio de 4 yates activa el plan anticontaminación del puerto
martes, 05 febrero 2008
PATRICIA CASTÁN BARCELONA
L Barceloneta se despertó ayer con un horizonte teñido de gris y negro sobre el Port Vell. Era la enorme humareda provocada por el incendio de cuatro yates de lujo de unos 20 metros de eslora en la zona de amarres de Marina Port Vell. Pese a la espectacularidad de las llamas y al humo tóxico, el suceso no causó ninguna víctima gracias a la rápida intervención de las fuerzas de seguridad. El puerto tuvo que activar distintos planes de emergencia interior, así como el plan de contingencia contra la contaminación --durante todo el fin de semana-- para evitar que se dispersasen los restos y el gasóleo procedente de las embarcaciones, que se hundieron durante la extinción. Alguno de los yates tiene un valor de 15 millones de euros. El susto llegó poco después de las 7.30, cuando se desató el fuego en uno de los yates por causas que ayer se desconocían. Estaban atracados en el muelle de Marina del Port Vell, el único público para embarcaciones de recreo y deportivas, en cuyo interior residen durante todo el año cientos de personas. La zona queda junto a la calle de Escar, frente a conocidos restaurantes, como Can Manel y El Rey de la Gamba. Las llamas se propagaron rápidamente a otras tres embarcaciones y generaron una enorme columna de humo negro como consecuencia de los materiales que componen los yates, con poliéster y fibra de vidrio, explicaron fuentes de los bomberos. Los primeros en aparecer en la zona fueron varios agentes de la Guardia Urbana, que ayudaron a evacuar a seis tripulantes de dos de los barcos. Rápidamente se desplazaron a la zona 13 dotaciones de bomberos, que se afanaron en controlar el incendio y en contener la humareda, dado que la combustión de los materiales era tóxica. El viento jugó a favor, ya que sopló en dirección a la bocana, lo que evitó tener que desalojar edificios próximos. Durante los trabajos, en los que también participaron dos remolcadores, una quinta nave sufrió la rotura de un mástil.
TRANQUILIDAD Las escenas no llegaron a alarmar a los vecinos, que sabían que en el muelle no atracan barcos comerciales que puedan contener sustancias peligrosas y se limitaron a observar con curiosidad el siniestro desde los balcones y la calle. Fuentes de la Autoridad Portuaria de Barcelona informaron de que el plan de emergencia interior del puerto se activó a las 7.58 horas en nivel 2, que se mantuvo hasta las 11 de la mañana, cuando se pasó al nivel 1, con el fuego ya extinguido. Paralelamente, se aplicó el plan de contingencia contra la contaminación marítima, ya que los yates tuvieron que ser inundados para su extinción, lo que les sumergió por completo. Se instalaron barreras de protección en la zona, se procedió a la limpieza del agua y se desplegaron absorbentes para eliminar el gasoil vertido.